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El equipo de Osvaldo “Arica” Hurtado derrotó a domicilio a Universidad Católica y quedó con la primera chance de coronarse campeón de Copa Chile.
Parecía una final desigual, pero Magallanes rápidamente derribó los mitos. Es que la Academia se dio el lujo de derrotar a Universidad Católica por la cuenta mínima en el estadio San Carlos de Apoquindo en la final de ida de la Copa Chile.
El conjunto de Osvaldo “Arica” Hurtado aprovechó la desidia de los cruzados para enfrentar la definición y con coraje y un afinado trabajo táctico venció a los universitarios y quedó con la primera chance de adjudicarse el certamen.
La UC nunca pudo dominar el cotejo a voluntad e incluso en la primera fracción no tuvo ninguna chance clara de derrotar al golero Héctor Barra. Es más, fue el portero cruzado Cristopher Toselli quien tuvo más trabajo en la etapa inicial y sobre todo en los minutos finales del pleito.
En el segundo tiempo las cosas no variaban mayormente. Los carabeleros mostraban mayor hambre para ir en búsqueda de la victoria y recién los pupilos de Mario Lepe despertaron en el último cuarto de hora del encuentro. Y en ese lapso bien pudieron ganarlo, en especial, en los pies de Fernando Meneses.
Pero la necesidad de marcar en cifras las diferencias entre un equipo de Primera A y del Ascenso – lo que no se vio en San Carlos- los dejó mal parados en defensa y eso lo aprovechó Magallanes para colora la única cifra en los pies de Paul Cárdenas (85’) tras gran jugada coilectiva y así enmudecer a los fanáticos frajeados que llegaron hasta la precordillera.
Y ojo, que después la visita tuvo tres chances para ampliar las cifras de no ser por las soberbias intervenciones de Toselli. Un resultado que aún le permite soñar a la UC con el título, para lo que deberá imponerse por más de un tanto el próximo miércoles en el estadio Santa Laura y así evitar los penales. Es que una victoria de la UC por un gol de diferancia llevaría todo a la definición desde los doce pasos-
Por el momento, Magallanes está dando el golpe a la cátedra.