Héctor, me caes bien, así es que te voy a hablar de hombre a hombre.
Es innegable que la argentina Jessica Alonso tiene atributos de sobra para flechar a cualquier machote con las hormonas bien puestas. Cualquiera entiende que un hombre soltero (o separado, más bien dicho) como tú, con la confianza por las nubes en tu condición de goleador de la poderosa liga mexicana, sienta que puede tener a la mujer que quiera para lucirla ante los compañeros.
Estoy contigo en ello.
Pero, amigo, recuerda cómo conociste a esta modelo argentina: cuando ella era pareja de Gary Medel y antes de convertirse en la novia de... ¡Roberto Dueñas!
O sea, sobre gustos nada hay escrito, está bien. Sin embargo, esta chica en realidad tiene el estómago de fierro para aguantar al ‘Peluche’ por un poquito (poquito, ¿eh?) de fama.
Muchacho, ¿por qué no te buscas una mujer fiel, leal y compañera de verdad?
Dime que me equivoco, ¿pero acaso ella no tenía íntimas conversaciones contigo por chat y teléfono mientras, por otro lado, estaba con el ex de la Olivarí?
Más aún, debes tener claro que para Marcelo Bielsa eres hoy la tercera opción como delantero, y te lo demostró poniendo a Esteban Paredes y no a ti en la última serie de partidos, pese a que por características cualquiera pensaría que tú deberías ser el segundo ‘9’ de la Roja en caso de que no esté el ‘Chupete’ Suazo.
¿Y qué crees que opina el adusto técnico argentino de verte en las portadas faranduleras en vez de que aparezcas en las deportivas? ¿O no recuerdas lo que le costó a Arturo Vidal ganarse un puesto por el “pecado” de ser asiduo a las carreras de caballos?
Es tu vida, lo tengo claro. Pero entiende que cualquier baja de tu nivel en la recta final hacia Sudáfrica se la achacarán de inmediato a tu presente fuera de las canchas con una argentina que en vez de cultivar el bajo nivel, deja botado un evento discotequero inventando una feroz mentira (que su madre estaba muy enferma) y anuncia a los cuatro vientos por su Facebook que está contigo en Toluca. O sea, aparte de reina del tongo y cuentera, desubicada.
¿Vale la pena una mujer de una noche por un Mundial único en la vida? Piénsalo...
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