Con sólo 24 años, Kristel Köbrich hace bastante tiempo que se convirtió en la mejor nadadora chilena de la historia. Pero su potencial a nivel mundial terminó de asentarse en 2009.
Sin duda, el suceso más revelante ocurrió el 28 de julio cuando la deportista obtuvo el cuarto lugar en la final de los 1.500 metros libre en el Mundial de Roma, con un crono de 15 minutos, 57 segundos y 57 centésimas.
Una marca que no sólo le bastó para quebrar una vez más su récord sudamericano, sino también le valió para convertirse en una de las nueve nadadoras que han bajado los 16 minutos desde el 2005 a la fecha. Además con esa actuación superó el séptimo lugar que obtuvo en la cita planetaria de Melbourne en 2007.
Pero este resultado no fue para nada fortuito y fue acompañado de un rendimiento promisorio en aguas abiertas (6ª en Roma y en Annecy), una especialidad donde la chilena tiene proyectado pelear una presea en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Pero Köbrich también continúa adquiriendo experiencia en distancias menores. Y si bien no son su especialidad, tienen carácter olímpico, no así el kilómetro y medio. La 'Sirenita' ha dado prueba de su progreso en las copas del mundo, obteniendo medalla de plata en Estocolmo y Berlín. Eso sí, en el Mundial de Roma sólo obtuvo la novena plaza.
Para rematar su gran año, fue elegida por el Círculo de Periodistas Deportivos como la mejor entre los mejores del año.
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