La selección de fútbol de Togo abandonó hoy oficialmente la Copa de África de Naciones (CAN) y terminó su concentración en Angola, tras el ametrallamiento que sufrió el viernes en el enclave de Cabinda, lo que provocó la muerte de dos personas.
"El autobús se fue (del hotel de concentración) en dirección al aeropuerto para repatriar al equipo de Togo y a los dos cuerpos", declaró un portavoz de la Confederación Africana de Fútbol (CAF).
El autocar, cuyas cortinas evitaban ver el interior, dejó su cuartel general a las 15:30 horas de Chile (19:30 locales), con una gran protección policial, mientras que el avión despegó a las 17:40 de nuestro país. Togo tenía previsto disputar su primer partido de la CAN ante Ghana, el lunes en Cabinda.
El ataque fue reivindicado por las Fuerzas de Liberación del Estado de Cabinda-Posición Militar (FLEC-PM), grupo nacido en 2003 de un sector disidente del principal movimiento separatista, el Frente de Liberación del Enclave de Cabinda (FLEC).
La marcha de los togoleses pone fin a dos días de incertidumbre y versiones encontradas, con el drama vivido como fondo. El gobierno de Togo había solicitado al equipo formalmente ayer por la tarde que regresara a casa.
En la noche del sábado al domingo, los jugadores habían anunciado su intención de disputar el torneo "en memoria" de los dos fallecidos, el jefe de prensa Stanislas Ocloo y el entrenador adjunto Abalo Amelete.
El primer ministro togolés, Gilbert Fossoun Houngbo, reiteró su petición horas después y envió un avión a Cabinda para preparar su traslado a Lomé.
Hasta la tarde de hoy, los organizadores angoleños y la CAF intentaron retener a Togo y convencer a sus responsables para un cambio de postura, pero finalmente el torneo continental africano ve cómo uno de sus participantes se cayó del programa de la competición.
Desde el autocar que llevó al equipo al aeropuerto de Cabinda, el atacante Emmanuel Adebayor, del Manchester City, lamentó el tener que abandonar el torneo y la situación que tuvieron que enfrentar en los últimos días.
"Es muy triste. Es duro para África y para todos nosotros. Son las cosas de la vida. Hay que vivir con ello", dijo el delantero.
Los otros jugadores prefirieron no responder a las preguntas de los periodistas y se dirigieron en silencio al terminal aéreo para emprender el viaje de vuelta a Lomé.
Con el adiós de Togo, el grupo B queda con tres integrantes, Costa de Marfil, Ghana y Burkina Faso, que disputarán sus enfrentamientos en la sede de Cabinda, que fue confirmada por la organización y por las autoridades locales, a pesar de las amenazas.
"Condenamos este acto de terrorismo, pero la competición continuará en Cabinda", aseveró el presidente angoleño, José Eduardo Dos Santos, durante la ceremonia de inauguración, previa al primer partido de la CAN, entre los anfitriones y Mali.
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