Mientras la tragedia del sismo aún late en la cuenca del Bío Bío con su doloroso lastre de dolor y destrucción, dos equipos penquistas decidieron retomar sus entrenamientos en la capital, convencidos de que a pesar de todo, la vida y el fútbol continúan. Así lo informa este lunes 8 de marzo la página web de la ANFP.
La Universidad de Concepción (al lado) abandonó su ciudad el lunes 1 de marzo, y justo una semana después se instaló a practicar en la Cancha 4 del Complejo Quilín perteneciente a la ANFP, mientras que en el Campo 2 del mismo recinto, un grupo de jugadores Huachipato hacía lo propio vistiendo la indumentaria de las selecciones.
Aunque pertenecen a la misma realidad geográfica golpeada por el terremoto, sus situaciones difieren de manera significativa. La UdeConce entrena con 18 jugadores profesionales, mientras que Huachipato sesiona sólo con ocho, que son de la capital o tienen familiares en Santiago. Y tanto el técnico de la usina, Arturo Salah, como el entrenador universitario, Jorge Pellicer, coinciden en que en estos momentos, Concepción no está una urbe vivible, para el fútbol ni para nada.
“Todos lo pasamos mal, pero felizmente sin lamentar desgracias personales”, comentó Salah mientras supervisaba el trabajo de un grupo en el que destacan Daúd Gazale, Hernán Caputto y Gamadiel García.
“Yo estaba en un piso alto, y mi principal preocupación fue la incomunicación del momento con mi esposa y con mis hijos. Pero hubo varios jugadores que lo pasaron peor, como David Llanos y Edgardo Abdala, que perdieron sus casas”, comentó Salah.
El resto del plantel solucionará sus problemas personales antes de integrarse a la preparación de Huachipato, (al lado), que esta semana seguirá realizando evaluaciones físicas en el Complejo Quilín.
En la UdeConce se entrena con un grupo casi normal, y las ausencias justificadas son las de Michael Lepe y Diego Sepúlveda, los más afectados por el sismo.
“Michael estuvo desaparecido varios días, porque se fue a Tumbes a ver a su familia y no teníamos comunicación con él”, contó el gerente Gabriel Artigues.
“Tomamos la decisión de sacar al plantel de Concepción el lunes pasado, porque la ciudad no está vivible: no hay luz, agua ni comunicaciones, y existe un temor latente”, agregó el personero, precisando que los jugadores se encuentran todos alojados en casas de familiares o de amigos.
La UdeConce programó entrenar durante toda la semana en Quilín y disputar algunos partidos amistosos. Artigues cree incluso que "”estaríamos en condiciones de volver a jugar por el torneo en el fin de semana del 21 de marzo”.
Tampoco es descartable que entre martes y miércoles se organice en Quilín un amistoso entre los universitarios y el “resto” de Huachipato.
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