El juez relató la secuencia que le terminó costando la tarjeta roja al volante acerero, y reconoció que emplazó al jugador debido a sus vehementes reclamos.
Este lunes fue publicado el informe del árbitro Héctor Jona por el empate 3-3 entre Huachipato y Cobresal, encuentro donde los acereros terminaron con un jugador menos por la expulsión de Kevin Altez, tras un entrevero con el réferi.
En su escrito, el juez de la contienda detalló que le mostró la tarjeta roja al volante por “ser culpable de conducta violenta”, apuntando a la detención del juego después de un choque entre futbolistas visitantes, situación que causó malestar en el conjunto siderúrgico.
“Luego de recibir la explicación correspondiente, desistieron de sus reclamos y acataron la decisión arbitral. No obstante, el jugador N°30 de Huachipato persistió en su actitud de protesta, manteniendo reclamos y gestos de desaprobación pese a que la decisión ya había sido comunicada”, agregó el silbante.
El colegiado apuntó que “ante dicha situación, y con la finalidad expresa de poner término inmediato a las discusiones y evitar que la protesta continuara escalando, y restablecer el orden necesario para la reanudación del juego, me acerqué al jugador y le indiqué en forma enérgica y firme que la detención del juego obedecía a la necesidad de proteger la integridad física de los jugadores afectados”.
En ese contexto, señaló que “quedando ambos frente a frente, el jugador reaccionó de manera desafiante, realizando un movimiento brusco hacia adelante con su cabeza en dirección a mi rostro, en actitud intimidatoria, sin llegar a hacer contacto físico conmigo. En consecuencia, procedí a expulsarlo”.
Aunque la decisión del caso queda en manos del Tribunal de Disciplina, de acuerdo con lo establecido en el Código de Procedimiento y Penalidades, el mediocampista uruguayo se arriesga a una lapidaria sanción que va desde los 4 a 10 partidos de suspensión.