El Cacique se hizo fuerte en el Estadio Nacional y se impuso por 2-1 a los azules, obteniendo 3 puntos clave que le permiten aumentar a 13 sus unidades de ventaja sobre el elenco laico.
Colo Colo mira de cerca su estrella 35. El Cacique se quedó este domingo con el Superclásico 200, tras vencer por 2-1 a Universidad de Chile en el Estadio Nacional, dando un importante paso en su objetivo de obtener el título de la Liga de Primera 2026.
A 10 fechas del término del torneo, los albos ahora aumentaron a 13 sus puntos de ventaja sobre su tradicional rival.
Para los azules, terminar el primer tiempo empatado 1-1, en verdad, fue casi un exagerado premio. La escuadra local estuvo errática, poco conectada y, por momentos, pareció que no sabía cómo reacomodarse.
El elenco popular supo leer esa falta de pulcritud y con pases atildados y aceleración en los largos metros que le cedía su rival, poco a poco comenzó a llegar al arco de Gabriel Castellón.
La apertura de la cuenta por parte de Álvaro Madrid (29’) no sorprendió. Pero sí que Colo Colo no supiera aprovechar el momento de baja de la U para dar otro golpe.
Eso le costó caro al equipo de Fernando Ortiz, porque Universidad de Chile logró igualar en una jugada intrascendente, con un penal cometido por Arturo Vidal (45’) tras un remate de Tobías Reinhart.
Y claro, apareció Charles Aránguiz para marcar y darle una nueva vida a los azules de cara a la segunda fracción.
La U intentó dar el zarpazo. En los primeros minutos del segundo tiempo se hizo del balón -Lucas Barrera elevó su nivel y comenzó a recuperar pelotas- atacó más y mejor y estuvo muy cerca de vulnerar el arco de Gabriel Maureira.
Pero no tuvo punch y eso fue letal porque Colo Colo pudo ponerse de nuevo en ventaja con un cabezazo de Javier Correa (52’) y con ello le puso a la U tarea titánica.
Ya en los últimos minutos los albos cedieron terreno y se atrincheron, mientras que azules merodearon y pudieron empatar.
Pero no lo hicieron. El Superclásico 200 se tiñó de blanco y dejó la imagen de un Colo Colo que, de ahora en adelante, solo tiene que cuidarse de no cometer locuras para alcanzar el objetivo.