Coquimbo superó a la UC en una infartante definición a penales y se consagró campeón de la Supercopa

25-01-2026

El cuadro pirata volvió a brillar y venció a los cruzados en una extensa definición desde los 12 pasos, coronándose como el primer campeón del 2026 en el fútbol chileno.

Coquimbo Unido venció este domingo por 8-7 en una infartante definición a penales a Universidad Católica, y se coronó campeón de la Supercopa 2026 en el Estadio Sausalito de Viña del Mar. 


Tras empatar 0-0 en el tiempo regular, el cuadro pirata se impuso a los cruzados en una extensa definición de 20 remates, en donde Alejandro Camargo marcó el disparo definitivo para el elenco de la Cuarta Región. 


El cotejo fue bastante parejo en la Ciudad Jardín. Los dirigidos de Hernán Caputto son un equipo incómodo para enfrentar. Hacen ver mal a sus rivales, no dejan elaborar de manera pulcra el juego del rival.


La UC, con oficio, por momentos se vio superada, perdía la pelota con facilidad, no la encontraba, salía en velocidad con Cristian Cuevas por la derecha o con Clemente Montes por la izquierda. El colombiano Jhojan Valencia neutralizaba el tránsito del balón en mitad de terreno y Medel se metía entre los centrales para que los laterales se soltaran.


No sorprendió que a los 31’ Salinas lo tuviera para Coquimbo tras un cabezazo que desvío Bernedo, y a los 45+2’ Mundaca fallara tras un centro de Salinas.


Así, la UC logró llegar al descanso con el arco en cero pese al dominio de Coquimbo, que generó las mejores ocasiones en un primer tiempo áspero y de mucho roce. Palavecino, bien controlado por Galani y Camargo, no pudo conectar con el juego, lo que obligó a los cruzados a asumir un rol más defensivo que creativo.


En el complemento, Garnero reemplazó al argentino ex Coquimbo por Justo Giani, quien revitalizó el ataque y protagonizó la opción más clara a los 66'; con un cabezazo que Diego Sánchez rechazó de manera brillante.


El partido se mantuvo sin goles hasta el final, con defensas sólidas y pocas oportunidades en balón detenido. A cinco minutos del cierre, Chandía exigió nuevamente a Bernedo, pero el marcador no se movió.


En los penales, la precisión de Coquimbo fue decisiva. Luego de una infartante tanda, y con Diego Sánchez como figura al atajar dos disparos incluso sin guantes, los aurinegros se impusieron 8-7 y sumaron un nuevo título a sus vitrinas, transformándose en el primer campeón del 2026 en el fútbol chileno

Leonardo Medina
Periodista