El Cacique igualó 1-1 en el tiempo reglamentario y se impuso en una extensa definición desde los doce pasos en el Estadio Centenario de Montevideo.
Colo Colo logró despedirse con una victoria de la Serie Río de La Plata tras igualar 1-1 frente a Peñarol y quedarse con el triunfo por 4-3 en la definición a penales, en una larga tanda que se extendió a nueve ejecuciones por equipo en el Estadio Centenario de Montevideo.
Con este resultado, el elenco albo cerró su participación en el certamen amistoso con un balance irregular, luego de haber superado a Olimpia de Paraguay también desde los doce pasos y de haber caído frente a Alianza Lima en su segundo compromiso del torneo.
El encuentro fue parejo y con escasas emociones durante gran parte del primer tiempo. La principal preocupación para Colo Colo llegó a los 21 minutos, cuando Arturo Vidal acusó una molestia física que encendió las alarmas en el cuerpo técnico. Pese a ello, el marcador se mantuvo sin cambios hasta el tramo final de la primera mitad.
Fue ahí cuando Víctor Felipe Méndez encontró espacios en el mediocampo y sacó un remate preciso para abrir la cuenta a los 41 minutos, dándole la ventaja parcial al conjunto chileno antes del descanso.
En el complemento, Peñarol adelantó sus líneas en busca del empate, aunque durante largos pasajes se encontró con una defensa ordenada del “Cacique”. No obstante, el desgaste y la rotación de jugadores terminaron por abrir espacios y, en los descuentos, Facundo Batista (90+3’) logró igualar el marcador, forzando la definición desde el punto penal.
La tanda estuvo marcada por la imprecisión de ambos equipos. Por Colo Colo fallaron Esteban Pavez, Francisco Marchant y Joaquín Sosa, mientras que Cristián Zavala no pudo concretar su intento tras una arriesgada definición que terminó con molestias físicas luego de la intervención del portero Washington Aguerre.
En ese contexto, el joven arquero Gabriel Maureira se erigió como figura al sostener al equipo en los momentos decisivos. Finalmente, el desenlace llegó cuando Lucas Ferreira elevó su disparo, sentenciando la victoria alba y desatando el desahogo en Montevideo, en un cierre que dejó más interrogantes que certezas de cara a la temporada.