El cuadro neoyorquino levantó una desventaja de 29 puntos en el Madison Square Garden, logró la mayor remontada en la historia de unas Finales y tomó ventaja de 3-1 en la serie.
Cuando parecía que la serie volvería a emparejarse, los New York Knicks protagonizaron una actuación para la historia y derrotaron por 107-106 a los San Antonio Spurs en el cuarto partido de las Finales de la NBA. El triunfo dejó a los neoyorquinos con una ventaja de 3-1 y a solo una victoria de conquistar su primer campeonato desde 1973.
La hazaña fue aún más impresionante considerando que los Knicks llegaron a estar 29 puntos abajo en el tercer cuarto. Los Spurs dominaron gran parte del encuentro y se fueron al descanso con una ventaja de 27 unidades, la mayor registrada por un equipo visitante en unas Finales.
Sin embargo, el equipo dirigido por Mike Brown reaccionó de forma espectacular en la segunda mitad. Con una defensa mucho más agresiva y liderados por sus principales figuras, los locales comenzaron a descontar diferencias hasta llegar a un cierre de infarto.
El gran protagonista fue Jalen Brunson, quien terminó con 36 puntos y siete asistencias, mientras que OG Anunoby aportó 33 unidades y selló la victoria con un palmeo a solo 1,2 segundos del final, completando la mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA.
Por el lado de San Antonio, Victor Wembanyama registró 24 puntos y 13 rebotes, aunque los texanos no pudieron sostener la enorme ventaja conseguida durante la primera mitad y quedaron al borde de perder la serie.
Con este resultado, los Knicks tendrán tres oportunidades para cerrar la serie y conquistar un título que la franquicia no consigue desde hace más de cinco décadas. El quinto partido se disputará este sábado en San Antonio.