Pelota de fútbol: ¿por qué un balón puede sentirse más duro que otro?

21-08-2026

Una pelota de fútbol puede sentirse más dura por su presión de aire, materiales y construcción. Conoce qué factores explican esta diferencia.

Una pelota de fútbol puede sentirse más dura que otra incluso cuando ambas parecen tener características similares. Esta diferencia puede notarse tanto al tocarla como al jugar con ella.


La explicación más evidente está en la cantidad de aire. Un balón con mayor presión interna suele sentirse más firme, mientras que uno con menos aire puede resultar más blando.


Sin embargo, la pelota de fútbol no depende únicamente de la presión. Su construcción, los materiales utilizados y el estado del balón también pueden influir en la sensación de dureza.

Pelota de fútbol: la presión es el factor principal


La presión del balón de fútbol determina en buena medida qué tan firme se siente. Cuando aumenta la presión interna, el aire ejerce una mayor fuerza sobre las paredes del balón y este ofrece más resistencia al ser comprimido.


Por eso, si una pelota de fútbol se siente mucho más dura que otra, lo primero es comprobar si ambas tienen una presión similar.


En el fútbol reglamentario, la Regla 2 de la IFAB establece que el balón debe tener una presión de entre 0,6 y 1,1 atmósferas al nivel del mar.


¿Qué ocurre si está demasiado inflado?


Una pelota de fútbol con una presión excesiva puede sentirse especialmente rígida y modificar su comportamiento durante el juego. Por eso, no se trata simplemente de inflar un balón hasta que esté lo más duro posible.


Para conocer la presión adecuada, lo recomendable es consultar las indicaciones del fabricante y utilizar un manómetro cuando sea necesario.

Pelota de fútbol: los materiales también pueden influir


Aunque la presión sea importante, dos balones con una cantidad de aire similar no necesariamente tendrán exactamente la misma sensación.


Una pelota de fútbol está formada por diferentes componentes y capas que determinan cómo responde cuando recibe un golpe o cuando se ejerce presión sobre su superficie.


La FIFA somete los balones de calidad a pruebas que evalúan, entre otros aspectos, su deformación, rebote, retención de forma y tamaño y pérdida de presión. Esto demuestra que la respuesta física del balón no depende únicamente del aire que contiene.


La cubierta exterior y la construcción general pueden hacer que un modelo se sienta más firme o flexible que otro, incluso cuando ambos están correctamente inflados.

Pelota de fútbol: otros factores que pueden cambiar su dureza


Además de la presión y los materiales, el estado del balón también puede influir en cómo se percibe al jugar.


Algunos aspectos de una pelota de fútbol que pueden marcar diferencias son:


  1. Presión de aire: es el factor más importante y fácil de comprobar.
  2. Construcción: las distintas capas pueden modificar la deformación del balón.
  3. Materiales: la cubierta y los componentes internos influyen en su respuesta.
  4. Desgaste: un balón utilizado durante mucho tiempo puede comportarse de manera diferente a uno nuevo.
  5. Estado general: daños o deformaciones pueden alterar la sensación al tocarlo.


Entonces, ¿por qué un balón se siente más duro?


En la mayoría de los casos, la primera explicación será una mayor presión de aire. Sin embargo, no es correcto asumir que todas las diferencias de dureza se deben exclusivamente al inflado.


La construcción y los materiales también determinan cuánto se deforma una pelota de fútbol. Por eso, dos modelos pueden sentirse diferentes aun cuando estén dentro de los rangos de presión recomendados.


En definitiva, la dureza de un balón es el resultado de la combinación entre presión interna y características físicas de su construcción.

Leonardo Medina
Periodista