Una investigación del New York Post, basada en testimonios de fuentes internas de la FIFA, aseguró que Gianni Infantino se comprometió a resolver la suspensión de Folarin Balogun tras una llamada telefónica con Donald Trump. El organismo negó que su postura haya cambiado y anunció una revisión de sus procedimientos disciplinarios.
Una nueva polémica sacude a la FIFA tras la publicación de un reportaje que apunta directamente a su presidente, Gianni Infantino, por su presunta intervención en la anulación de la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun durante el Mundial 2026.
La investigación, publicada por el diario estadounidense New York Post, sostiene que Infantino habría accedido a la petición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para dejar sin efecto el castigo que recibió el atacante luego de ser expulsado en el encuentro frente a Bosnia y Herzegovina.
De acuerdo con el medio norteamericano, cuatro fuentes vinculadas internamente a la FIFA afirmaron que el dirigente se comprometió a resolver el asunto tras una conversación telefónica con Trump, realizada el 1 de julio. Una de las personas consultadas resumió la supuesta promesa con una frase: “Una llamada y estaría listo”.
El caso generó controversia debido a que Balogun debía cumplir una fecha de suspensión tras recibir la tarjeta roja. Sin embargo, la FIFA decidió suspender durante un año la aplicación del castigo, lo que le permitió quedar habilitado para el siguiente compromiso de Estados Unidos en el torneo.
La situación despertó cuestionamientos sobre la independencia de los órganos disciplinarios del fútbol mundial y la eventual influencia política en sus decisiones. La controversia tomó mayor fuerza luego de que Trump reconociera públicamente que se había comunicado con Infantino para solicitar una revisión de la sanción.
No obstante, el mandatario estadounidense sostuvo que su petición consistió en revisar la decisión y que la determinación final correspondía a la FIFA.
Infantino, en tanto, había negado anteriormente haber intervenido directamente en la resolución del caso. Consultada nuevamente tras la publicación del reportaje, la FIFA mantuvo su posición y descartó modificar su versión de los hechos.
“Nuestra posición no ha cambiado, independientemente de las declaraciones de fuentes anónimas”, señaló un portavoz del organismo, según consignó Cooperativa.
En paralelo, el Consejo de la FIFA acordó que su Comisión Jurídica revise los procedimientos disciplinarios de la institución. Los resultados de ese análisis deberán presentarse en la próxima reunión del consejo, programada para diciembre de 2026.
De esta manera, el caso Balogun vuelve a instalar dudas sobre la transparencia de las decisiones de la FIFA, en medio de las acusaciones que apuntan a una eventual intervención de Trump para favorecer a la selección de su país durante la última Copa del Mundo.