La tragedia en Cartagena de Indias vuelve a encender las alarmas por la violencia en el fútbol sudamericano, opacando lo ocurrido en cancha y dejando un lamentable saldo tras el duelo entre Junior y Palmeiras.
Una trágica jornada se vivió en Cartagena de Indias luego del partido entre Junior y Palmeiras por la fase de grupos de la Copa Libertadores, tras confirmarse el asesinato de un hincha en medio de violentos incidentes en las inmediaciones del recinto.
La víctima fue identificada como Gabriel Acosta, de 31 años, quien fue atacado en la vía pública por dos sujetos que se movilizaban en motocicleta, recibiendo múltiples heridas con arma blanca que terminaron con su vida.
El comandante de la policía local, Gelver Yecid Peña, informó que se ofrecerá una recompensa de hasta 20 millones de pesos colombianos para quienes aporten información que permita dar con los responsables del crimen. Además, detalló que durante los operativos se incautaron más de 500 armas blancas, incluyendo cuchillos y machetes.
De acuerdo a reportes de medios locales, parte de los disturbios habrían sido protagonizados por hinchas de Real Cartagena, equipo que no participa en el torneo. La tensión ya se había instalado en la ciudad desde antes del partido, con la aparición de amenazas contra simpatizantes de Junior, incluyendo mensajes como “muerte al tiburón”.
Por su parte, el secretario del Interior de la ciudad, Bruno Hernández, condenó enérgicamente los hechos y aseguró que los involucrados serán tratados como delincuentes. Además, confirmó que la jornada dejó otras tres personas heridas.
En lo deportivo, el encuentro terminó igualado 1-1, con anotaciones de Teófilo Gutiérrez para Junior y de Ramón Sosa para Palmeiras. El compromiso se disputó en Cartagena debido a los trabajos en el estadio Metropolitano de Barranquilla.