Los Caturros dieron batalla en un accidentado partido, donde sufrieron tres expulsiones y atajaron hasta un penal, pero no les alcanzó para torcer la historia
Santiago Wanderers no pudo con el Real Madrid y perdió 3-1 en una accidentada final de la Copa Intercontinental Sub 20 que se disputó en el Estadio Santiago Bernabéu, donde sufrieron tres expulsiones.
El conjunto caturro entró en la fricción desde el primer minuto sin medir que eso atentaba contra su desarrollo futbolístico, y le abrió el camino al dominio de las acciones para los Merengues, que empezaron a inquietar la portería de Fabiano Avello.
El juez polaco Damian Sylwestrzak les advirtió a los wanderinos que no aceptaría más juego brusco, pero no lo entendió Alexander Dubó que entró con un planchazo sobre Daniel Yáñez a los 24'.
El jugador valpino pedía que hubiera revisión del VAR, pero la reiteración de la imagen no dejó lugar a duda sobre la cartulina roja.
El propio Yáñez ejecutó el tiro libre y su zurdazo infló las redes, donde hubo poca reacción del golero Avello porque la nutrida presencia de jugadores en el área le obstruyó la visión.
Al verse en desventaja, Wanderers cambió el libreto y dejó de lado la guapeza para dedicarse al balón y comenzó a complicar al Madrid esencialmente con el accionar de Lucas Avendaño y Vicente Vargas.
En el inicio del segundo período, los dirigidos de Felipe Salinas presionaron alto a su rival, lo que rindió frutos a los 49' cuando Mario Rivas, ante la presión de Cristóbal Ponce, se equivocó. Christian Silva lo aprovechó y su remate se anidó en el fondo del arco para el empate a uno que fue celebrado de forma desatada en el Bernabéu y en todos los lugares del mundo donde existiera un hincha caturro.
Los Merengues volvieron a controlar el balón, pero el Decano también generaba peligro. Así lo vivió el golero Javi Navarro, que debió exigirse al máximo a los 71' para evitar el gol de Vicente Vargas.
En el tramo final del partido, una buena acción de juego por la derecha del ataque del Madrid entre Yáñez y Jesús Fortea encontró en solitario en el segundo palo a Fran Santamaría, que sólo tuvo que empujar el balón para anotar el 2-1.
El panorama se puso aún más negativo cuando a los 87' fue expulsado, por doble amarilla, Cristopher Valenzuela, lo que dejó a los wanderinos con nueve hombres, y a los 92' sancionaron un penal a favor de los locales, pero Avello le contuvo en gran medida el remate a Yáñez.
El juego friccionado volvió a aparecer por ambos lados, pero una falta no sancionada al Real Madrid generó la reacción de Nicolás Carvacho, que fue expulsado.
Ya con ocho en cancha, Roberto Martín decretó el 3-1 final a los 98' que le dio la única copa que le faltaba al Real Madrid.