Descubre cuánto debe pesar una pelota de fútbol según el reglamento oficial, qué dice la normativa internacional y por qué ese peso es clave para el juego.
La pelota de fútbol utilizada en partidos oficiales no es casual: debe cumplir con medidas y especificaciones técnicas definidas por la normativa internacional. Esto asegura uniformidad en juego, pase, control y seguridad para los jugadores.
Peso reglamentario de una pelota de fútbol
Según la “Ley 2 – El Balón” de las reglas oficiales del fútbol, una pelota de fútbol que se utiliza en partidos reglamentarios debe pesar entre 410 gramos y 450 gramos al inicio del encuentro.
- Peso mínimo: 410 g
- Peso máximo: 450 g
Esto aplica especialmente a los balones de tamaño estándar (tamaño 5), que son los utilizados en partidos profesionales y competitivos.
Este rango se mide sin agua ni humedad, es decir, con la pelota de fútbol seca antes del partido.
Dimensiones y sistema de medición de la pelota de fútbol profesional
Una pelota de fútbol reglamentaria no solo tiene un peso definido, sino también otras características técnicas:
- Circunferencia: entre 68 cm y 70 cm
- Presión de aire: entre 0,6 y 1,1 atmósferas al nivel del mar
- Debe ser esférica y hecha de material adecuado (cuero o sintético).
Estas especificaciones también aplican a una pelota de fútbol usada en competiciones oficiales, como la Copa Mundial de la FIFA y otras ligas reconocidas.
¿Por qué importa el peso de la pelota de fútbol?
El control del peso en una pelota de fútbol no es arbitrario. Las razones principales incluyen equilibrio y rendimiento, y además, un balón con peso adecuado permite a los jugadores:
- Medir mejor la fuerza de los pases
- Mantener trayectoria consistente al disparar
- Controlar la pelota de fútbol con precisión
- El peso adecuado facilita un juego fluido y equitativo.
Seguridad
Un balón demasiado liviano o demasiado pesado puede afectar la seguridad de los jugadores, especialmente en jugadas de cabeza o disparos potentes.